El estado de Virginia intentó revocar la licencia de PETA para operar un refugio de animales.

El estado de Virginia intentó revocar la licencia de PETA para operar un refugio de animales.

Ciertos documentos descubiertos recientemente por PETAKillsAnimals.com, indican que el estado de Virginia estaba tan asombrado por la cantidad de animales que PETA mataba cada año, que el inspector del estado intentó revocarles la licencia para operar un refugio animal.

En el 2010 un residente de Virginia llamó a PETA preguntando si operaban un refugio de animales. PETA dijo que NO. Aparentemente perpleja, la persona envió la respuesta al Virginia Department of Agriculture and Consumer Services o VDACS (Departamento de agricultura y servicios al consumidor del estado de Virginia) la agencia gubernamental encargada de supervisar los refugios y el bienestar de los animales de ese estado. Respondiendo a este reclamo, el Dr. Daniel Kovich, quien es inspector del VDACS efectuó una inspección del refugio animal de PETA en su sede en Julio del 2010. El Dr. Kovich concluyó que “la instalación no contiene suficientes cubículos para alojar rutinariamente el número de animales que PETA reporta tomar en custodia anualmente.

Esto probablemente se deba a que la mayoría de los animales que recibe PETA no estan en custodia por mucho tiempo. Después de revisar registros por un periódo de dos meses, Kovich descubrió que 245 de los 290 animales (o sea un 84%) que PETA recibió bajo custodia fueron muertos dentro de 24 horas de ser recibidos. Sólo 17 de ellos se reportaron como adoptados o que se les había encontrado un hogar. Kovich notó que el refugio de PETA no cumplía ni con las propias normas publicadas de PETA para la operación humanitaria de un refugio animal.

En el momento de la visita, Kovich vió que solo existían tres animales en el "refugio" de PETA, que aparentemente consiste de tres habitaciones en el cuarto piso de la sede de PETA, que se encuentran entre escritorios y salas de conferencia. Ninguno de esos animales estaba disponible para la adopción y el representante de PETA que ahí se encontraba indicó que el refugio no era accessible al público.

Kovich estudió los métodos para disponer de perros y gatos adoptados, sometidos a eutanasia o transferidos en los seis años previos y vió que la tasa de adopción o transferencia para ese refugio de PETA disminuyó del ya vergonzoso 14% en el 2004 a un abizmante 0,7% en el 2009. En otras palabras, de los 2317 perros y gatos en el refugio de PETA un 99,7 por ciento fueron muertos.

Basándose en su investigación Kovich llegó a las siguientes conclusions:

"Lo encontrado durante la visita in situ apoya la declaración que, PETA no opera una instalación que cumpla con la definición jurídica de refugio animal como su función primordial, ya que su propósito principal no es encontrar hogares adoptivos para animales".

El abogado de PETA le respondió al VDACS con el argumento de que cierta tecnicalidad legal protegía su estado de refugio animal.

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