PETA enjuiciada por matar animales innecesariamente

En mayo y junio del año 2005, la policía de Ahoskie, Carolina del Norte, encontró los cadáveres de docenas de perros (incluyendo algunos cachorros) amontonados en un contenedor de basura detrás de un local commercial de alimentos. Durante el curso de la investigación la policía hizo un cateo encubierto y observaron a dos personas en un vehículo que llevaba la palabra PETA pintada en su costado, descargando animales muertos al contenedor de basura.

Los dos individuos, ambos empleados de PETA, fueron arrestados y acusados de 21 cargos de crueldad a los animales, 3 cargos de obtener propiedad bajo pretextos falsos y siete cargos de botar basura ilícitamente.

Pocos días despues de estos ser detenidos, las autoridades locales en Greenville, Carolina del Norte declararon en el noticiero televisivo del canalWNCT-TV, que habían encontrado más de 70 animales muertos adicionales que podrían estar conectados a PETA.

El juicio se inició en enero del 2007.

Si Ud. le pregunta a PETA sobre ese juicio en Carolina de Norte, probablemente su respuesta será que sus empleados fueron liberados de los cargos de crueldad animal y de obtener propiedad bajo falsos pretextos. Eso es cierto, pero también fueron convictos de descargar basura ilícitamente.

En ningún momento PETA negó haber matado animales dentro del vehículo, ni tampoco que algunos de los animales eran perfectamente “adoptables”. Evadieron los otros cargos en gran parte debido a que los estatutos de ese estado no contienen penas específicas referente a la eutanasia animal, indiferentemente de si el animal goza un estado de salud excelente.

La defense de PETA

En el argumento inicial del juicio, los abogados defensores de los empleados de PETA dijeron que el inyectar letalmente a cachorros y gatitos formaba parte de su misión ética.

  • Los empleados acusados de PETA “actuaron por amor a los animales” y “no tenían intención criminal alguna”.

  • A uno de estos empleados le aseguró PETA que era perfectamente legal y apropiado el ir y administrar inyecciones letales de pentobarbital sódico.

  • "Those animals would have been put down anyway."

  • "Esos animales hubieran sido muertos de todos modos."

"Era un día de calor. Ellos tenían un camióm lleno de animales muertos. Había cierto hedor," pero en cuanto a deshechar los cuerpos, "no lo debían haber hecho". Los investigadores de la policía dieron testimonio diciendo que ellos encontraron "“jeringas en la caja de implementos de pesca, que ya estaban cargadas con la droga" en el camión de los empleados de PETA. Los investigadores también "encontramos manuales de la organización PETA"

El reclamo de que estos animales “hubieran sido muertos de todos modos” es ciertamente cuestionable. El Dr. Patrick Proctor, veterinario de Ahoskie, le dijo a los reporteros que su personal le había entregado un gato perfectamente sano y sus dos crías a Hinkle y Cook. “Este gato y sus crías, los entregué la semana pasada,” dijo él “se encontraban en buena salud y eran muy adoptables especialmente los pequeños”. El Dr. Proctor luego agregó en el diario The Virginian-Pilot: "Estos eran solo gatitos recien nacidos a los cuales les buscabamos un hogar. PETA dijo que eso harían, pero estos gatos nunca llegaron a salir del condado". (enfásis agregado)

Es más, testigos del Refugio animal del condado de Bertie (en Carolina del Norte) y el Ahoskie Animal Hospital más tarde confirmaron que los acusados habían recolectado animales más temprano ese día con la promesa que PETA les encontraría hogares adoptivos. Un alguacil asistente del condado de Bertie le dijo a los reporteros que Cook y Hinkle le aseguraron al refugio: “que ellos recogían a los perros para llevarlos devuelta a Norfolk donde les encontrarían buenos hogares”, agregando luego que personas que se identificaban como representantes de PETA habían recogido perros vivos de ese refugio durante los últimos dos meses.

No fueron únicamente testigos, incluyendo los administradores de PETA, quienes admitieron bajo juramento que PETA mata animales. Los acusados admitieron lo mismo. Una de las acusadas, Adria Hinkle declaró lo siguiente:

"Le informé a Andy (el otro acusado con Hinkle) que yo quería que trajera a los animales uno a la vez. Me fui al vehículo y preparé la camioneta para comenzar la eutanasia de los animales. Así fue que extendí frazadas y puse comida. Yo alimentaba, o sea típicamente yo le daba a los perros comida de gato enlatada como golosina antes de administrar eutanasia porque típicamente a los perros les gusta mucho la comida de gato enlatada."

El co-acusado Andy Cook dió testimonio durante la contrainterrogación diciendo que él fué a Carolina del Norte a matar animales:

Cook: "Yo no conocía los planes de Ms. Hinkle. Mi inteción para ese día era ir allá para ayudar con la eutanasia."

El abogado defensor contratado por PETA reconoció durante los argumentos finales que el personal de PETA "sí mató animales intencionalmente. Eso no fué accidente." Un abogado distinto concluyó alegando que "un perro llamado Happy, (Feliz en inglés) era propiedad de PETA y ella (la acusada Hinkle) tenía autoridad legal y absoluta de matar al perro."

Únase a nosotros en Facebook